Puntos clave
- La obesidad es una enfermedad crónica en la que el exceso de grasa corporal perjudica la salud o probablemente la perjudicará. Así la describen tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la clasificación internacional de enfermedades CIE-11 (código 5B81).
- En adultos, la obesidad empieza con un IMC de 30. Para las personas de origen asiático, de Oriente Medio, africano negro o afrocaribeño, las guías del Reino Unido usan un umbral más bajo, de 27,5.
- 1 de cada 7 personas en el mundo, unos 1100 millones, vive con obesidad según las estimaciones más recientes de la OMS. La obesidad en adultos se ha más que duplicado desde 1990 (OMS, octubre de 2026).
- El IMC por sí solo no es un diagnóstico. Los expertos distinguen ahora la obesidad clínica, en la que el exceso de grasa ya afecta al funcionamiento del cuerpo, de la obesidad preclínica, en la que todavía no lo hace.
- Las causas escapan en gran parte al control de cada persona: los genes explican buena parte de las diferencias de peso entre unas personas y otras, y el entorno alimentario, los medicamentos, el sueño, el estrés y los ingresos influyen en el resto.
- La obesidad se puede tratar. Perder entre un 5 y un 10 por ciento del peso corporal ya mejora la tensión arterial, el azúcar en sangre y el colesterol. Comer bien, moverse con regularidad, por ejemplo caminando cada día, dormir y contar con apoyo son la base, y ayudan incluso antes de que cambie la báscula.

¿Qué es la obesidad? Una definición sencilla
La obesidad es una enfermedad de larga duración en la que el cuerpo acumula más grasa de la que es saludable, o la acumula en lugares donde hace daño, como alrededor de los órganos del abdomen. El tejido graso no es nada pasivo. Libera hormonas y sustancias inflamatorias, presiona las vías respiratorias y las articulaciones, y cambia el funcionamiento del hígado, el corazón y los vasos sanguíneos.
Con el tiempo, esto aumenta el riesgo de diabetes tipo 2, enfermedades del corazón, varios tipos de cáncer y muchas otras enfermedades.
En la práctica médica diaria, la obesidad en adultos se detecta con el índice de masa corporal (IMC): un IMC de 30 o más se considera obesidad. Pero el IMC es solo un primer paso aproximado. Dos personas con el mismo IMC pueden tener cantidades de grasa muy distintas y una salud muy diferente.
Por eso los médicos miran cada vez más allá: el perímetro de cintura, los análisis de sangre y cómo está realmente el cuerpo de cada persona.
Una definición honesta necesita algo más: la obesidad no es un defecto de carácter. Se desarrolla por una mezcla de genes, biología, psicología, medicamentos, sueño, estrés y el entorno alimentario que nos rodea. Si vives con obesidad, seguramente ya has oído todos los consejos posibles y te han juzgado por tu cuerpo más veces de las que quisieras contar.
Es probable que te hayas esforzado mucho por perder peso, quizá muchas veces. Si el resultado no se mantiene, no es porque no lo quisieras lo suficiente. El cuerpo defiende su peso, y más abajo te explicamos cómo.
Cómo definen la obesidad las principales organizaciones sanitarias
Las definiciones han cambiado en los últimos años: de «demasiada grasa corporal» a «una enfermedad crónica». La tabla recoge las definiciones que orientan hoy a los médicos.
| Organización | Definición (resumida) | Año |
|---|---|---|
| Organización Mundial de la Salud (OMS) | Una enfermedad crónica. En adultos, el sobrepeso es un IMC de 25 o más y la obesidad, un IMC de 30 o más. | Nota descriptiva, octubre de 2026 |
| CIE-11 (clasificación de enfermedades de la OMS), código 5B81 | «Una enfermedad crónica compleja definida por una adiposidad excesiva que puede perjudicar la salud», causada en la mayoría de los casos por un entorno obesogénico, factores psicosociales y variantes genéticas. | Clasificación actual |
| Asociación Europea para el Estudio de la Obesidad (EASO) | Una enfermedad crónica basada en la adiposidad. Se clasifica por sus complicaciones, no solo por el IMC. | Marco de referencia |
| Comisión de The Lancet Diabetes & Endocrinology | Divide la obesidad en obesidad clínica (una enfermedad crónica con signos de deterioro de la función de los órganos o limitaciones en la vida diaria) y obesidad preclínica (exceso de grasa con los órganos funcionando todavía con normalidad). | Informe de la Comisión |
Por qué decimos «personas que viven con obesidad»
Verás que en este sitio decimos «una persona que vive con obesidad» y no «un obeso». Es lo que se llama lenguaje centrado en la persona, y lo recomiendan la World Obesity Federation y la declaración de consenso internacional para acabar con el estigma del peso, publicada en Nature Medicine.
La razón es sencilla. A nadie se le ocurriría llamar a alguien «un canceroso». Una enfermedad es algo que una persona tiene, no lo que esa persona es. Por el mismo motivo evitamos «obesidad mórbida» y decimos «obesidad de grado III» u «obesidad grave». Encontrarás más información en nuestra página sobre el estigma del peso.
¿La obesidad es una enfermedad?
Sí. La Organización Mundial de la Salud, la clasificación de enfermedades CIE-11, la Asociación Médica Estadounidense (AMA), la World Obesity Federation y la Asociación Europea para el Estudio de la Obesidad consideran la obesidad una enfermedad crónica. Tiene su propio código (5B81), mecanismos biológicos conocidos, causa daño a los órganos y responde al tratamiento médico.
Como la hipertensión o la diabetes tipo 2, suele volver si se interrumpe el tratamiento.
Este reconocimiento no llegó de un día para otro. Esta cronología muestra los momentos clave.
| Año | Qué ocurrió |
|---|---|
| 2013 | La Asociación Médica Estadounidense adopta una política que reconoce la obesidad como una enfermedad que requiere tratamiento médico y prevención. |
| 2017 | La World Obesity Federation publica su postura: la obesidad es «un proceso patológico crónico, recurrente y progresivo». |
| 2022 | Entra oficialmente en vigor la CIE-11, que describe la obesidad (5B81) como una enfermedad crónica compleja, con códigos aparte para la obesidad causada por medicamentos y otras causas concretas. |
| 2024 | La EASO publica en Nature Medicine un nuevo marco europeo que clasifica la obesidad por sus complicaciones y no por el IMC. |
| 2025 | La Comisión Lancet introduce los conceptos de obesidad clínica y preclínica. En diciembre, la OMS publica su primera guía sobre medicamentos de uso prolongado para la obesidad, en la que la describe como una enfermedad crónica que necesita una atención integral y de por vida. |
| 2026 | La nota descriptiva actualizada de la OMS describe la obesidad como «una enfermedad crónica». En octubre, la OMS publica su primera guía mundial sobre la obesidad en niños y adolescentes. |
Por qué algunas personas aún lo cuestionan
Algunos médicos e investigadores todavía cuestionan la etiqueta de enfermedad, sobre todo porque el IMC no permite saber quién está realmente enfermo. Les preocupa que llamar enfermedad a la obesidad convierta de la noche a la mañana a millones de personas sanas en pacientes.
Otros temen que la etiqueta haga que las personas sientan que tienen menos control. La respuesta de la Comisión Lancet fue mantener la etiqueta de enfermedad, pero hacerla más precisa: el exceso de grasa que ya daña la salud es obesidad clínica, una enfermedad que necesita tratamiento; el exceso de grasa que todavía no causa daño es obesidad preclínica, un estado de riesgo que requiere atención y seguimiento.
En la práctica, considerarla una enfermedad tiene una gran ventaja para los pacientes: abre la puerta a una atención médica adecuada y, en muchos países, a la financiación del tratamiento.
¿La obesidad es una discapacidad o un trastorno de la conducta alimentaria?
Discapacidad: la obesidad no es automáticamente una discapacidad ante la ley, pero puede considerarse como tal cuando causa limitaciones de larga duración. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictaminó en el caso Kaltoft que la obesidad puede quedar amparada por la protección de la UE frente a la discriminación por discapacidad en el trabajo cuando impide la participación plena y efectiva de una persona en la vida profesional en igualdad de condiciones con los demás.
En otros lugares las normas son distintas: en Estados Unidos, la protección depende de la jurisprudencia federal y de las leyes locales, y la ciudad de Nueva York y el estado de Míchigan prohíben expresamente la discriminación por peso. Consulta los detalles en peso y trabajo.
Trastorno de la conducta alimentaria: no. La obesidad se clasifica como una enfermedad metabólica crónica, no como un trastorno mental. Muchas personas que viven con obesidad tienen una relación completamente normal con la comida. El trastorno por atracón, un trastorno de la conducta alimentaria reconocido, es más frecuente en personas con obesidad y necesita su propio tratamiento; nuestra página sobre apoyo psicológico explica las señales.
¿Cómo se mide la obesidad?
Los médicos suelen medir la obesidad por pasos: empiezan por el IMC, comprueban con una cinta métrica dónde se acumula la grasa y después valoran la salud general de la persona. Los dos primeros pasos puedes hacerlos tú mismo en casa.
IMC: fórmula y rangos de obesidad
Tu IMC es tu peso en kilogramos dividido por tu altura en metros al cuadrado. Una persona que pesa 92 kg y mide 1,75 m tiene un IMC de 92 ÷ (1,75 × 1,75) = 30,0. En adultos, estas son las categorías que usan la OMS y la mayoría de las guías nacionales:
| IMC (kg/m²) | Categoría | Umbrales más bajos para algunos grupos étnicos (NICE) |
|---|---|---|
| Menos de 18,5 | Bajo peso | Menos de 18,5 |
| De 18,5 a 24,9 | Peso saludable | De 18,5 a 22,9 |
| De 25 a 29,9 | Sobrepeso | De 23 a 27,4 |
| De 30 a 34,9 | Obesidad de grado I | De 27,5 a 32,4 |
| De 35 a 39,9 | Obesidad de grado II | De 32,5 a 37,4 |
| 40 o más | Obesidad de grado III (obesidad grave) | 37,5 o más |
Los umbrales más bajos proceden del Instituto Nacional para la Excelencia en la Salud y la Atención del Reino Unido (guía NG246 del NICE). Se aplican a personas de origen familiar surasiático, chino, de otros países de Asia, de Oriente Medio, africano negro o afrocaribeño, porque con el mismo IMC estos grupos tienden a desarrollar antes diabetes tipo 2 y enfermedades del corazón.
La OMS ya había propuesto antes «puntos de acción» similares para las poblaciones asiáticas.
Calculadora de IMC para adultos
El IMC es una herramienta de cribado, no un diagnóstico. No mide directamente la grasa corporal ni la salud. Consulta a un médico para una valoración completa. Esta calculadora es para adultos a partir de 18 años.
¿Qué peso se considera obesidad para mi altura?
En un adulto, la obesidad empieza con el peso en el que el IMC llega a 30: para alguien que mide 170 cm, son 87 kg (191 lb). La tabla siguiente convierte los límites del IMC en kilos y libras para otras alturas. Es una referencia rápida, no un veredicto: la masa muscular, la edad y la complexión también cuentan.
| Altura | IMC 25 (sobrepeso) | IMC 30 (obesidad) | IMC 35 (grado II) | IMC 40 (grado III) |
|---|---|---|---|---|
| 150 cm (≈4 ft 11 in) | 56 kg / 124 lb | 68 kg / 149 lb | 79 kg / 174 lb | 90 kg / 198 lb |
| 155 cm (≈5 ft 1 in) | 60 kg / 132 lb | 72 kg / 159 lb | 84 kg / 185 lb | 96 kg / 212 lb |
| 160 cm (≈5 ft 3 in) | 64 kg / 141 lb | 77 kg / 169 lb | 90 kg / 198 lb | 102 kg / 226 lb |
| 165 cm (≈5 ft 5 in) | 68 kg / 150 lb | 82 kg / 180 lb | 95 kg / 210 lb | 109 kg / 240 lb |
| 170 cm (≈5 ft 7 in) | 72 kg / 159 lb | 87 kg / 191 lb | 101 kg / 223 lb | 116 kg / 255 lb |
| 175 cm (≈5 ft 9 in) | 77 kg / 169 lb | 92 kg / 203 lb | 107 kg / 236 lb | 123 kg / 270 lb |
| 180 cm (≈5 ft 11 in) | 81 kg / 179 lb | 97 kg / 214 lb | 113 kg / 250 lb | 130 kg / 286 lb |
| 185 cm (≈6 ft 1 in) | 86 kg / 189 lb | 103 kg / 226 lb | 120 kg / 264 lb | 137 kg / 302 lb |
| 190 cm (≈6 ft 3 in) | 90 kg / 199 lb | 108 kg / 239 lb | 126 kg / 279 lb | 144 kg / 318 lb |
Perímetro de cintura e índice cintura-altura
Dónde se acumula la grasa importa tanto como cuánta hay. La grasa situada en lo profundo del abdomen, alrededor del hígado y los intestinos, es más perjudicial que la de las caderas y los muslos. Una cinta métrica detecta lo que el IMC no puede ver.
La prueba más sencilla es el índice cintura-altura: procura que tu cintura mida menos de la mitad de tu altura. Mide el contorno de la cintura a medio camino entre la última costilla y la parte superior del hueso de la cadera, y divídelo por tu altura. Una persona de 170 cm debería procurar tener una cintura de menos de 85 cm.
| Medida | Saludable | Riesgo aumentado | Riesgo alto |
|---|---|---|---|
| Índice cintura-altura (NICE, todos los adultos con un IMC inferior a 35) | De 0,4 a 0,49 | De 0,5 a 0,59 | 0,6 o más |
| Perímetro de cintura, hombres (OMS) | 94 cm o menos | Más de 94 cm | Más de 102 cm |
| Perímetro de cintura, mujeres (OMS) | 80 cm o menos | Más de 80 cm | Más de 88 cm |
Nuestra página sobre IMC y perímetro de cintura explica exactamente cómo medir y cuándo no se aplican estos umbrales.
Lo que el IMC no puede decirte
- No distingue la grasa del músculo. Un jugador de rugby y una persona que trabaja en una oficina, con la misma altura y el mismo peso, tienen el mismo IMC.
- No muestra dónde se acumula la grasa. La grasa abdominal conlleva más riesgo que la grasa de otras zonas.
- El riesgo con un mismo IMC varía según el origen étnico, la edad y el sexo.
- No dice nada de cómo te sientes ni de cómo te desenvuelves. La falta de aire, el dolor articular, el azúcar en sangre y la tensión arterial no aparecen en esa cifra.
Por eso la Comisión Lancet, la EASO y el NICE coinciden en que el IMC debe usarse para el cribado, no para el diagnóstico. Sigue siendo muy útil para comparar grupos y países, y así se calculan todas las estadísticas que verás más abajo en esta página.
Cómo se define la obesidad en niños
Los niños todavía están creciendo, así que una cifra fija de IMC no sirve. En su lugar, su IMC se compara en tablas de crecimiento con el de niños de la misma edad y sexo. La OMS define la obesidad entre los 5 y los 19 años como un IMC más de dos desviaciones estándar por encima de la mediana de referencia de la OMS.
En Estados Unidos, los CDC usan el percentil 95 de sus tablas de crecimiento. En octubre de 2026, la OMS publicó su primera guía mundial sobre la obesidad infantil y adolescente, que da prioridad a los programas estructurados de alimentación, actividad física y cambio de conducta, y no recomienda medicamentos ni cirugía en menores de 10 años. Lee más sobre la obesidad infantil.
Cómo diagnostican los médicos la obesidad, paso a paso
- Cribado: peso, altura e IMC, con umbrales más bajos cuando corresponda.
- Confirmar el exceso de grasa: perímetro de cintura o índice cintura-altura. En consultas especializadas, una densitometría (DEXA) puede medir directamente la grasa corporal. Con un IMC superior a 40, se puede dar por hecho que hay exceso de grasa.
- Valorar la salud: tensión arterial, azúcar en sangre (HbA1c), colesterol, pruebas hepáticas y preguntas sobre el sueño, la respiración, las articulaciones, el estado de ánimo y los medicamentos.
- Determinar la fase: ¿el exceso de grasa ya afecta a los órganos o a la vida diaria (obesidad clínica) o todavía no (obesidad preclínica)? Esto orienta la urgencia y la intensidad del tratamiento.
Nuestra lista para la consulta médica te ayuda a preparar esta conversación.
Grados y tipos de obesidad
La obesidad se clasifica de tres maneras: por su gravedad (grados I, II y III), por dónde se acumula la grasa y por su causa. Cuando alguien pregunta por los «3 tipos de obesidad», normalmente se refiere a los tres grados de gravedad.
Por gravedad: grados I, II y III
El grado I corresponde a un IMC de 30 a 34,9, el grado II a uno de 35 a 39,9 y el grado III a uno de 40 o más. Cada grado se asocia a mayores riesgos para la salud. El grado III se llamaba antes «obesidad mórbida». Muchas organizaciones médicas y de pacientes, como la Obesity Medicine Association, han dejado de usar ese término porque suena a juicio, y «grado III» u «obesidad grave» dicen lo mismo sin estigmatizar.
Por dónde se acumula la grasa
La obesidad central o abdominal, a veces descrita como forma de «manzana», significa que la grasa se concentra alrededor de la cintura y los órganos. Es la que conlleva más riesgo de diabetes y enfermedades del corazón. La obesidad periférica, o forma de «pera», significa más grasa en las caderas y los muslos; es menos perjudicial para el metabolismo, pero también puede sobrecargar las articulaciones.
Por su causa
La CIE-11 distingue la forma más frecuente, la obesidad ligada a un desequilibrio energético prolongado, de la obesidad inducida por fármacos (5B81.1), causada por medicamentos como algunos antipsicóticos, los corticoides o la insulina. Las formas raras se deben a un solo gen, como cambios en el gen MC4R o la falta de la hormona leptina, o a síndromes genéticos como el síndrome de Prader-Willi.
Suelen manifestarse en la primera infancia con un hambre muy intensa, y algunas ya pueden tratarse con medicamentos dirigidos. Consulta genética y biología y medicamentos y aumento de peso.
Obesidad clínica y preclínica: la nueva definición
Una comisión de más de 50 expertos, cuyo informe se publicó en The Lancet Diabetes & Endocrinology con el respaldo de al menos 75 organizaciones médicas, propuso una nueva forma de diagnosticar la obesidad. Su idea central: el exceso de grasa corporal es un riesgo, pero se convierte en enfermedad cuando empieza a dañar el funcionamiento del cuerpo.
| Obesidad preclínica | Obesidad clínica | |
|---|---|---|
| Qué es | Exceso de grasa corporal, pero los órganos y el funcionamiento diario siguen siendo normales | Una enfermedad crónica: el exceso de grasa corporal ya reduce la función de los órganos o limita las actividades diarias |
| Ejemplos | Mayor riesgo futuro de diabetes o enfermedad cardiaca, con análisis normales hoy | Falta de aire, insuficiencia cardiaca, dolor de rodilla o de cadera que limita la marcha, u otros criterios causados por el exceso de grasa |
| Número de criterios | No aplicable | 18 en adultos, 13 en niños y adolescentes |
| Objetivo de la atención | Reducir el riesgo: seguimiento, apoyo y, a veces, tratamiento | Mejorar la salud y la función de los órganos, no solo reducir el peso |
Para confirmar el exceso de grasa, la comisión indica que el IMC debe combinarse con al menos otra medida, como el perímetro de cintura o el índice cintura-altura, o bien medir directamente la grasa corporal. Con un IMC superior a 40, se puede dar por hecho que hay exceso de grasa.
No todos recibieron bien la propuesta. La EASO advirtió de que describir la obesidad preclínica como un estado de salud conservada podría retrasar el tratamiento de personas que se beneficiarían de empezarlo pronto. Ambas partes coinciden en algo: el IMC por sí solo no basta para valorar la salud de una persona. Lee la explicación completa sobre la obesidad clínica.
Sobrepeso y obesidad: ¿en qué se diferencian?
El sobrepeso y la obesidad son dos puntos de la misma escala. En adultos, el sobrepeso es un IMC de 25 a 29,9 y la obesidad, un IMC de 30 o más. El sobrepeso aumenta moderadamente los riesgos para la salud; con la obesidad, los riesgos son mayores y es más probable que se traduzcan en problemas de salud reales.
El sobrepeso no es por sí solo el diagnóstico de una enfermedad, aunque la EASO sostiene que las personas con un IMC de 25 a 30 que además tienen grasa abdominal y problemas de salud relacionados con el peso deberían tratarse como personas con obesidad.
| Sobrepeso | Obesidad | |
|---|---|---|
| IMC | De 25 a 29,9 | 30 o más |
| Código de enfermedad (CIE-11) | 5B80 | 5B81 |
| Adultos en el mundo (estimaciones más recientes de la OMS) | 2600 millones, incluida la obesidad (45 %) | 940 millones (16 %) |
| Riesgo para la salud | Moderadamente aumentado, depende del perímetro de cintura | Claramente aumentado, sube con cada grado |
¿Se puede estar sano y vivir con obesidad?
Durante un tiempo, algunas personas sí. Los investigadores hablan de «obesidad metabólicamente sana» para referirse a personas con un IMC alto pero con la tensión arterial, el azúcar en sangre y el colesterol normales. La nueva definición de obesidad clínica lo llama obesidad preclínica.
Sin embargo, los estudios a largo plazo indican que a menudo es una fase y no un estado permanente: los riesgos se acumulan con los años, sobre todo para las articulaciones, el corazón y el hígado. El mensaje práctico es tomarse en serio las revisiones de salud aunque te encuentres bien, y medir el progreso por los indicadores de salud, no solo por la báscula.
¿Qué causa la obesidad?
La obesidad se desarrolla cuando, a lo largo de meses y años, el cuerpo ingiere más energía de la que gasta y almacena la diferencia en forma de grasa. Parece sencillo. Lo que determina por qué le ocurre a una persona y no a otra es mucho más complicado, y gran parte escapa a nuestro control.
- Los genes. Los estudios con gemelos estiman que entre el 47 y el 90 por ciento de las diferencias de IMC entre personas son hereditarias. Los genes influyen en el apetito, en lo rápido que te sientes saciado y en dónde se almacena la grasa.
- El control del peso en el cerebro. Hormonas como la leptina, la grelina y el GLP-1 informan al cerebro de cuánta energía hay almacenada y de cuándo dejar de comer. Tras perder peso, este sistema se resiste con más hambre y un menor gasto de energía.
- El entorno alimentario. En un ensayo en los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, las personas comieron unas 500 calorías más al día con una dieta de ultraprocesados que con una dieta sin procesar con los mismos nutrientes disponibles, y ganaron unos 0,9 kg en dos semanas.
- Los medicamentos. Algunos antipsicóticos, antidepresivos, corticoides, medicamentos para la diabetes y antiepilépticos pueden hacer aumentar de peso.
- El sueño y el estrés. Dormir poco se asocia a una probabilidad de obesidad unas 1,5 veces mayor en adultos y casi 1,9 veces mayor en niños. El estrés crónico y la depresión también influyen.
- Los ingresos y el barrio. En Inglaterra, la obesidad infantil en las zonas más desfavorecidas es aproximadamente el doble que en las menos desfavorecidas.
- Las etapas de la vida. El embarazo, la menopausia, dejar de fumar y envejecer cambian la forma en que el cuerpo gestiona el peso.
El balance energético tampoco funciona como cree la mayoría. La vieja regla de que reducir 3500 calorías siempre equivale a perder una libra (unos 450 gramos) es falsa: la investigación de Kevin Hall y sus colegas en The Lancet demostró que el cuerpo se adapta, de modo que la pérdida de peso se frena con el tiempo.
Cada apartado de nuestra página sobre las causas profundiza más: entorno alimentario, sueño, estrés y salud mental, y mucho más.
¿La obesidad es genética?
En parte. En la mayoría de las personas, la obesidad es «poligénica»: cientos de genes empujan cada uno un poco el apetito y el almacenamiento de grasa y, juntos, hacen que algunas personas tengan muchas más probabilidades de ganar peso en el entorno actual. Dicho de forma sencilla: los genes marcan la tendencia y el mundo que te rodea decide con qué fuerza se manifiesta.
Un pequeño número de personas tiene un único cambio genético de gran efecto que causa obesidad grave desde la primera infancia. Tener una tendencia genética no significa que el aumento de peso sea inevitable, pero sí explica por qué el mismo estilo de vida da resultados muy distintos en personas distintas.
Signos y síntomas de la obesidad
La obesidad en sí se mide, no se siente. Pero el exceso de grasa corporal causa a menudo síntomas que conviene comentar con un médico:
- quedarte sin aliento en actividades cotidianas, como subir escaleras
- ronquidos fuertes, pausas en la respiración por la noche o cansancio durante el día (posible apnea del sueño)
- dolor en las rodillas, las caderas o la zona lumbar
- sudar más que los demás y problemas de piel en los pliegues
- ardor de estómago y reflujo
- reglas irregulares o dificultad para quedarse embarazada
- bajo estado de ánimo, ansiedad o baja autoestima, a menudo agravados por el estigma
Una afección menos conocida pero grave es el síndrome de hipoventilación por obesidad. Afecta sobre todo a personas con obesidad grave: la respiración se vuelve demasiado superficial o lenta, de modo que el dióxido de carbono se acumula en la sangre, incluso durante el día. Suele empeorar durante el sueño.
El dolor de cabeza por la mañana, la somnolencia extrema y la hinchazón de piernas pueden ser señales de alarma. Tiene tratamiento, normalmente con un aparato de ventilación por la noche y tratamiento de la obesidad, pero a menudo pasa desapercibido. Si estos síntomas te suenan, pregúntale a tu médico.
Riesgos de la obesidad para la salud
Según las estimaciones más recientes de la OMS, un IMC superior al óptimo causa 3,7 millones de muertes al año, sobre todo por enfermedades del corazón, diabetes y cáncer. Estas son las principales enfermedades asociadas a la obesidad:
| Enfermedad | Lo que muestran los datos |
|---|---|
| Diabetes tipo 2 | Alrededor de la mitad de la carga mundial de diabetes tipo 2 (el 52 por ciento según las estimaciones más recientes) es atribuible a un IMC alto. |
| Enfermedades del corazón e ictus | La mayoría de las muertes asociadas a un IMC alto son cardiovasculares, a través de una tensión arterial, un colesterol y un azúcar en sangre más altos. |
| Cáncer | El exceso de grasa corporal aumenta el riesgo de 13 tipos de cáncer, entre ellos el colorrectal, el de hígado, el de riñón, el de útero y el de mama posmenopáusico (IARC). |
| Hígado graso (MASLD) | Alrededor del 75 por ciento de las personas con obesidad tienen acumulación de grasa en el hígado. |
| Apnea del sueño y problemas respiratorios | La apnea obstructiva del sueño y el síndrome de hipoventilación por obesidad están estrechamente ligados a la obesidad. La obesidad también hace más probable el asma y más difícil su control. |
| Articulaciones | Artrosis de rodillas y caderas, y dolor de espalda. |
| Salud mental | La obesidad aumenta en un 55 por ciento el riesgo de depresión posterior, y la depresión aumenta en un 58 por ciento el riesgo de obesidad posterior. |
| Fertilidad y embarazo | Menor fertilidad, SOP y más complicaciones en el embarazo. Consulta obesidad y embarazo. |
| Otras | Gota, enfermedad renal y enfermedades de la vesícula biliar. |
Obesidad y esperanza de vida
Un gran estudio con unos 900 000 adultos (Prospective Studies Collaboration, The Lancet) observó que un IMC de 30 a 35 acortaba la supervivencia mediana en unos 2 a 4 años, y un IMC de 40 a 45, en unos 8 a 10 años. La pérdida con el IMC más alto es comparable al efecto del tabaco.
La buena noticia es que el riesgo se puede reducir. En el estudio Swedish Obese Subjects, las personas operadas de cirugía bariátrica vivieron de media unos 3 años más que personas similares que recibieron la atención habitual.
Pequeños cambios, beneficios reales. Perder entre un 5 y un 10 por ciento de tu peso corporal, por ejemplo de 5 a 10 kg si pesas 100 kg, mejora de forma medible la tensión arterial, el azúcar en sangre y el colesterol. Perder entre un 5 y un 7 por ciento puede prevenir o retrasar la diabetes tipo 2.
No necesitas llegar a un IMC «normal» para notar los beneficios. Más información en riesgos para la salud.

¿Cuántas personas tienen obesidad? Las cifras mundiales más recientes
Alrededor de 1 de cada 7 personas en el mundo vive con obesidad. Las cifras mundiales más recientes proceden de la nota descriptiva de la OMS de octubre de 2026. Las estimaciones mundiales siempre van con cierto retraso, porque reunir y comprobar los datos de cada país lleva tiempo.
- 1100 millones de personas viven con obesidad.
- 940 millones de adultos (el 16 por ciento) tienen obesidad, y 2600 millones de adultos (el 45 por ciento) tienen sobrepeso, incluida la obesidad.
- 170 millones de niños y adolescentes de 5 a 19 años tienen obesidad (el 8 por ciento), frente al 2 por ciento de 1990.
- 35 millones de niños menores de 5 años tienen sobrepeso.
Fuente: Observatorio Mundial de la Salud de la OMS (estimaciones de NCD-RisC, mayo de 2026), estandarizado por edad, adultos de 18 años o más, IMC de 30 o más
Ver los datos de este gráfico
| 1990 | 1995 | 2000 | 2005 | 2010 | 2015 | 2020 | 2024 | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Mujeres | 8,5% | 9,4% | 10,5% | 11,8% | 13,2% | 14,9% | 16,7% | 18,4% |
| Hombres | 4,7% | 5,6% | 6,8% | 8,2% | 9,7% | 11,0% | 12,5% | 13,8% |
Destacan dos tendencias. Primero, en el mundo la obesidad es más frecuente en mujeres que en hombres, aunque la diferencia varía mucho de un país a otro. Segundo, el aumento ha sido constante durante más de tres décadas, sin un solo año de descenso a escala mundial.
UNICEF informó de que, por primera vez, había en el mundo más niños en edad escolar con obesidad que con bajo peso.
Tasa de obesidad por país
Las tasas de obesidad varían enormemente entre países: desde menos del 3 por ciento de los adultos en Vietnam y Etiopía hasta más del 70 por ciento en varias naciones insulares del Pacífico. El gráfico y la tabla usan un único conjunto coherente de estimaciones, elaboradas por la NCD Risk Factor Collaboration y publicadas también por la OMS, para que los países puedan compararse de forma justa.
Fuente: Observatorio Mundial de la Salud de la OMS, obesidad en adultos estandarizada por edad (IMC de 30 o más), ambos sexos, 2024
Ver los datos de este gráfico
| Samoa Americana | 75,9% |
|---|---|
| Tonga | 73,8% |
| Egipto | 43,9% |
| Estados Unidos | 41,0% |
| México | 37,4% |
| Sudáfrica | 31,8% |
| Brasil | 30,1% |
| Reino Unido | 27,4% |
| Canadá | 26,0% |
| Alemania | 20,6% |
| España | 15,3% |
| Países Bajos | 14,7% |
| Italia | 14,0% |
| Francia | 11,2% |
| China | 9,3% |
| India | 8,0% |
| Japón | 5,9% |
| Vietnam | 2,4% |
| Puesto | País | Adultos con obesidad |
|---|---|---|
| 1 | Samoa Americana | 75,9 % |
| 2 | Tonga | 73,8 % |
| 3 | Islas Cook | 72,4 % |
| 4 | Nauru | 71,4 % |
| 5 | Tokelau | 70,7 % |
| 6 | Niue | 66,9 % |
| 7 | Tuvalu | 65,1 % |
| 8 | Samoa | 64,3 % |
Fuera del Pacífico, las tasas más altas se dan en partes del Caribe, Oriente Medio y América: Egipto (43,9 por ciento), Catar (42,0 por ciento), Estados Unidos (41,0 por ciento), Chile (40,5 por ciento) y Arabia Saudí (40,1 por ciento) superan el 40 por ciento. En Sudáfrica, casi la mitad de las mujeres (el 47,5 por ciento) vive con obesidad, frente al 14,5 por ciento de los hombres.
La obesidad en Estados Unidos, el Reino Unido y Europa
- Estados Unidos: el 40,3 por ciento de los adultos tiene obesidad, según la encuesta nacional más reciente de los CDC. Esa cifra se mantiene más o menos estable desde hace unos diez años, pero la obesidad grave (IMC de 40 o más) sigue aumentando y ya afecta al 9,4 por ciento de los adultos.
- Reino Unido: el 27,4 por ciento de los adultos (estimaciones más recientes de la OMS). En Inglaterra, el 22,2 por ciento de los niños de 10 a 11 años tiene obesidad, según las mediciones escolares más recientes.
- Europa: las tasas van de alrededor del 11 por ciento en Francia a más del 20 por ciento en Alemania (estimaciones más recientes de la OMS). En los Países Bajos es del 14,7 por ciento, en España del 15,3 por ciento y en Italia del 14,0 por ciento.
¿Sigue aumentando la obesidad?
En el mundo, sí, pero no en todas partes al mismo ritmo. Un gran análisis publicado en Nature en mayo de 2026, que abarca 200 países, observó que el aumento se ha frenado o estabilizado en la mayoría de los países de ingresos altos. En niños y adolescentes incluso podría haber empezado a bajar ligeramente en Francia, Italia y Portugal.
En la mayoría de los países de ingresos bajos y medios de África, Asia, América Latina y el Pacífico, el aumento continúa al mismo ritmo o se acelera. La World Obesity Federation prevé 1130 millones de adultos con obesidad en 2030, y la OMS calcula que el coste mundial del sobrepeso y la obesidad alcanzará los 3 billones de dólares estadounidenses al año en 2030.
¿Cómo se trata la obesidad?
La obesidad tiene tratamiento, y una buena atención empieza por lo básico: comer bien, moverse con regularidad a tu nivel, caminar, dormir y contar con apoyo. Una buena atención es de larga duración y fija objetivos que importan a la persona, como caminar sin dolor, dormir mejor o necesitar menos medicamentos para la diabetes.
Los médicos también pueden hablar de opciones médicas. Estas son las principales formas de tratamiento que existen:
| Tratamiento | En qué consiste | Qué debes saber |
|---|---|---|
| Tratamiento del estilo de vida | Un programa estructurado sobre alimentación, actividad como caminar, sueño y conducta, durante meses y no semanas | A menudo, una pérdida del 5 al 10 por ciento del peso, además de mejor forma física, estado de ánimo y sueño. En el Diabetes Prevention Program, redujo en un 58 por ciento el riesgo de diabetes tipo 2. |
| Apoyo psicológico | Terapia cognitivo-conductual y ayuda con la alimentación emocional, los atracones y el estigma | Mejores hábitos alimentarios, mejor estado de ánimo y más calidad de vida |
| Medicamentos | Medicamentos con receta, sobre todo basados en la hormona intestinal GLP-1, en inyección o en comprimidos | Los receta un médico. Los efectos secundarios como las náuseas son frecuentes, el peso suele volver al dejarlos y todavía se están recogiendo datos a largo plazo. |
| Cirugía bariátrica | Bypass gástrico o gastrectomía en manga, para algunas personas con obesidad grave | Una operación importante, con riesgos, que se decide con un equipo especializado, y un seguimiento de por vida con vitaminas y revisiones |
La OMS publicó hace poco su primera guía mundial sobre los medicamentos GLP-1. Sus recomendaciones son condicionales, porque aún hay incertidumbre sobre los datos a largo plazo, los costes y el acceso equitativo, y combina la medicación con apoyo para la alimentación y la actividad física.
Nuestra postura sobre los medicamentos para adelgazar
Si la medicación es adecuada para ti es algo que debes hablar con tu propio médico; la decisión es tuya. Obesity Foundation no recomienda ni promociona los medicamentos para adelgazar. Nos centramos en comer bien, hacer ejercicio adaptado y caminar, y nuestros planes de alimentación, vídeos de ejercicios y videollamadas (en inglés) son gratis.
Algo que conviene saber antes de empezar cualquier tratamiento: el peso suele volver cuando se deja el tratamiento. Un amplio análisis del BMJ con 37 estudios observó que las personas que dejaban los medicamentos para adelgazar recuperaban su peso en unos 1,7 años de media.
No es un fracaso personal. Es lo que ocurre cuando termina el tratamiento de una enfermedad crónica, igual que la tensión sube de nuevo al dejar las pastillas para la tensión. La cirugía también es una decisión importante, con seguimiento de por vida, que se toma junto con un equipo especializado.
Lee sobre la cirugía bariátrica, la recuperación del peso y el resumen completo de tratamientos.

Qué cambia en 2027
Varias novedades previstas para 2027 afectarán a las personas que viven con obesidad. Muchas de las noticias tratan sobre medicamentos; las recogemos aquí como información neutral, no como recomendación. Algunas están confirmadas; otras todavía podrían cambiar.
| Novedad | Situación | Qué significa |
|---|---|---|
| Decisión de la UE sobre el orforglipron, un comprimido diario de GLP-1 | Prevista hacia el cambio de año 2026/2027 | El comité de medicamentos europeo emitió un dictamen favorable en octubre de 2026. Si se aprueba, estaría disponible con receta en la UE, con normas que varían según el país. |
| Semaglutida genérica más barata | Aprobada en Canadá, la India y Brasil; se esperan más países | La protección de patente o de mercado terminó en estos países en 2026. Los precios podrían bajar allí donde se permitan los genéricos. Usa solo medicamentos recetados por un médico y dispensados en una farmacia autorizada. |
| Cobertura de medicamentos para la obesidad en Medicare (EE. UU.) | Confirmada hasta el 31 de diciembre de 2027 | Un programa temporal cubre medicamentos para la obesidad para los pacientes de Medicare que cumplan los requisitos, con un copago. |
| Despliegue de la tirzepatida en el NHS de Inglaterra | Siguiente grupo de pacientes previsto a partir de la primavera de 2027 | El acceso se amplía paso a paso, empezando por las personas con el IMC más alto y más enfermedades asociadas. |
| Día Mundial de la Obesidad | 4 de marzo de 2027 | La World Obesity Federation suele publicar ese día nuevas proyecciones mundiales. |
Actualizamos esta tabla a medida que se toman decisiones. Para datos neutrales sobre los medicamentos, incluidos los efectos secundarios y lo que ocurre al dejarlos, consulta medicamentos para adelgazar. Sean cuales sean las noticias, lo básico en lo que nos centramos sigue siendo lo mismo: comer bien, hacer ejercicio adaptado y caminar.
El estigma del peso: la parte de la obesidad de la que poco se habla
El estigma del peso significa ser juzgado, ridiculizado o tratado injustamente por el tamaño de tu cuerpo, y es muy frecuente. En una encuesta a casi 14 000 adultos de seis países, entre el 56 y el 61 por ciento de las personas en programas de control del peso dijeron haber sufrido estigma por su peso, y entre aproximadamente dos tercios y tres cuartas partes de ellas lo habían sufrido por parte de médicos.
El estigma no es un asunto menor. Hace que las personas eviten la atención sanitaria, eleva las hormonas del estrés y se asocia a un mayor aumento de peso, no a uno menor. La vergüenza nunca ha ayudado a nadie a perder peso. El respeto, la buena información y un tratamiento adecuado, sí. Lee más sobre el estigma del peso y el estigma en la atención sanitaria.
Mitos y realidades sobre la obesidad
Muchas creencias comunes sobre la obesidad están desfasadas o simplemente son falsas. Estas son las que más oímos, junto con lo que dicen realmente los datos.
| Mito | Realidad |
|---|---|
| «La obesidad es solo falta de fuerza de voluntad». | Los genes explican buena parte de las diferencias de peso, y la OMS, la CIE-11 y las sociedades médicas consideran la obesidad una enfermedad crónica. |
| «Si comes 500 calorías menos al día, pierdes medio kilo a la semana, siempre». | El cuerpo se adapta. La pérdida de peso se frena con el tiempo, por eso el progreso se estanca aunque sigas esforzándote. |
| «Perder peso despacio hace que no se recupere». | En un ensayo aleatorizado, las personas recuperaron alrededor del 71 por ciento del peso perdido en 3 años, tanto si lo habían perdido deprisa como despacio. |
| «Cuando bajas de peso con medicamentos, ya no lo recuperas». | La mayor parte del peso vuelve en unos 1,7 años tras dejarlos. |
| «Hacer ejercicio no sirve de nada si la báscula no cambia». | La actividad regular, también caminar, mejora la tensión arterial, el azúcar en sangre, el estado de ánimo y el sueño, pese lo que pese. |
| «La obesidad es un problema de los países ricos». | Hoy la obesidad aumenta más deprisa en los países de ingresos bajos y medios. |
| «Hay 650 millones de adultos con obesidad». | Esa cifra está desactualizada. La estimación más reciente de la OMS es de 940 millones de adultos. |
| «La nueva definición ha eliminado el IMC». | El IMC se sigue usando para el cribado. Simplemente no debería ser la única medida para valorar a una persona. |
Qué puedes hacer ahora
Si te reconoces en esta página, o reconoces a alguien a quien quieres, no tienes que cambiarlo todo de golpe ni hacerlo solo. Elige el paso que hoy te resulte más asequible:
- Mide dos cosas: tu IMC con la calculadora de más arriba y tu índice cintura-altura con una cinta métrica.
- Pide una revisión de salud a tu médico de cabecera o de familia, y solicita que te midan la tensión arterial, el azúcar en sangre (HbA1c), el colesterol y las pruebas hepáticas.
- Prepara la conversación: anota tus síntomas, tus medicamentos, lo que ya has probado y lo que más te importa. Nuestra lista te ayuda. Si sales de la consulta sintiéndote juzgado en lugar de ayudado, puedes pedir otro médico.
- Pregunta qué apoyo hay disponible, como un programa de estilo de vida, un dietista-nutricionista o apoyo psicológico, y qué se financia donde vives. Las preguntas sobre medicamentos o cirugía son para tu médico.
- Sal a caminar. Empieza con un paseo corto cada día, aunque sean 10 minutos a un ritmo cómodo, y añade un poco cada semana. Es gratis y suave con las articulaciones.
- Muévete a tu nivel. Nuestro programa de ejercicios gratis tiene tres niveles con 50 vídeos cada uno. El nivel Start está pensado para personas que viven con obesidad o dolor articular: en parte sentado, sin saltos y siempre con una silla a mano.
- Come bien, sin dietas extremas. Más verduras, fruta, cereales integrales y legumbres, suficiente proteína, y menos bebidas azucaradas y ultraprocesados. Regístrate para recibir un plan de alimentación gratis adaptado a tus gustos, o una videollamada gratuita (en inglés) sobre tu situación y tus preguntas.
- Cuida tu sueño y elige objetivos más allá de la báscula: dormir mejor, tener menos dolor, más energía, menos azúcar en sangre.
- Cuida tu salud mental y busca apoyo si sientes que la comida se te va de las manos o si el estigma te pesa.
¿Apoyas a otra persona? Nuestra guía para apoyar a un ser querido explica qué ayuda y qué no. Y si tienes más preguntas, nuestra página buscar ayuda y el glosario son buenos siguientes pasos.
Las respuestas breves a las dudas más habituales están en nuestras preguntas frecuentes.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la obesidad, explicado de forma sencilla?
La obesidad significa tener tanta grasa corporal, o grasa en lugares tan perjudiciales, que daña tu salud o probablemente la dañará. En adultos suele empezar con un IMC de 30. Es una enfermedad de larga duración causada por los genes, la biología y el entorno, y se puede tratar.
¿A partir de qué IMC se considera obesidad?
En adultos, un IMC de 30 o más se considera obesidad: de 30 a 34,9 es obesidad de grado I, de 35 a 39,9 de grado II y 40 o más de grado III. Para las personas de origen surasiático, chino, de otros países de Asia, de Oriente Medio, africano negro o afrocaribeño, las guías del Reino Unido sitúan el punto de partida en 27,5.
¿La obesidad se cura?
La obesidad es una enfermedad crónica, así que normalmente se controla más que se cura, igual que la hipertensión. Comer bien, moverse con regularidad, por ejemplo caminando, dormir y contar con apoyo pueden mejorar la salud de forma duradera, pero el peso suele volver cuando se deja el tratamiento o el apoyo; por eso se recomienda una atención a largo plazo.
¿Cuál es la principal causa de la obesidad?
No hay una única causa. La obesidad se desarrolla cuando el cuerpo almacena más energía de la que gasta durante mucho tiempo, pero por qué ocurre depende de los genes, las hormonas del apetito, los medicamentos, el sueño, el estrés, los ingresos y un entorno alimentario lleno de productos baratos y muy calóricos. Los genes explican buena parte de las diferencias entre personas.
¿Cuántas personas tienen obesidad en el mundo?
Según la Organización Mundial de la Salud, 1100 millones de personas, alrededor de 1 de cada 7, viven hoy con obesidad. Entre ellas hay 940 millones de adultos y 170 millones de niños y adolescentes de 5 a 19 años. Son las cifras mundiales más recientes, publicadas en octubre de 2026.
¿Qué país tiene la tasa de obesidad más alta?
Las tasas más altas de obesidad en adultos se dan en las naciones insulares del Pacífico. Según los datos más recientes de la OMS, el 75,9 por ciento de los adultos de Samoa Americana y el 73,8 por ciento de los de Tonga viven con obesidad. Entre los países grandes, Egipto, Estados Unidos y México tienen algunas de las tasas más altas.
¿La obesidad es lo mismo que el sobrepeso?
No. El sobrepeso es un IMC de 25 a 29,9 y la obesidad, un IMC de 30 o más. Ambos implican un exceso de grasa corporal, pero los riesgos para la salud son claramente mayores con la obesidad, que además tiene su propio código de enfermedad (5B81) en la clasificación de la OMS.
¿Cuál es el código CIE-11 de la obesidad?
En la CIE-11, la clasificación de enfermedades actual de la Organización Mundial de la Salud, la obesidad tiene el código 5B81 y se describe como una enfermedad crónica compleja. Entre los subcódigos están el 5B81.0 para la obesidad debida a un desequilibrio energético y el 5B81.1 para la obesidad inducida por fármacos. El sobrepeso corresponde al código 5B80 (5B80.0 para el sobrepeso propiamente dicho), y el síndrome de hipoventilación por obesidad se codifica aparte como 7A42.0.
Fuentes
- OMS – Obesidad y sobrepeso, nota descriptiva (7 de octubre de 2026) (en inglés)
- NCD Risk Factor Collaboration (NCD-RisC) – Estimaciones de obesidad en adultos por país (descarga de datos) (en inglés)
- Rubino F, et al. – Definition and diagnostic criteria of clinical obesity, Lancet Diabetes & Endocrinology (2025) (en inglés)
- EASO – Respuesta al informe de la Comisión Lancet (enero de 2025) (en inglés)
- NICE – Overweight and obesity management, guía NG246 (2025) (en inglés)
- Celletti F, Farrar J, De Regil L – World Health Organization guideline on the use and indications of GLP-1 therapies for the treatment of obesity in adults, JAMA (2025)
- NCD Risk Factor Collaboration – Obesity rise plateaus in developed nations and accelerates in developing nations, Nature (2026) (en inglés)
- CDC/NCHS – Prevalencia de la obesidad y la obesidad grave en adultos, Estados Unidos, 2021–2023 (Data Brief 508) (en inglés)
- Prospective Studies Collaboration – Body-mass index and cause-specific mortality in 900,000 adults, The Lancet (2009) (en inglés)
- Lauby-Secretan B, et al. – Body fatness and cancer: viewpoint of the IARC Working Group, NEJM (2016) (en inglés)
- Elks CE, et al. – Variability in the heritability of body mass index, Frontiers in Endocrinology (2012) (en inglés)
- BMJ – Dejar los medicamentos para adelgazar se asocia a la recuperación del peso y a la reversión de los marcadores de salud cardiaca (2026) (en inglés)
- Rubino F, et al. – Joint international consensus statement for ending stigma of obesity, Nature Medicine (2020) (en inglés)
- World Obesity Federation – World Obesity Atlas 2025 (en inglés)
- American Heart Association – Cada paso cuenta: caminar para cuidar la salud (en inglés)
