Lo esencial
- Bajar de peso puede calmar la fibrilación auricular. En un ensayo aleatorizado, las personas con fibrilación auricular que perdieron unos 14 kg tuvieron menos episodios, episodios más cortos y síntomas más leves que las que perdieron unos 4 kg.
- Alrededor del 10 % de tu peso es el objetivo que señalan las guías de cardiología. En un estudio a largo plazo, las personas que perdieron un 10 % o más estaban libres de FA mucho más a menudo que las que perdieron menos, pero cada kilo perdido ayudó.
- Mantén el peso perdido de forma estable. Las subidas y bajadas de más de un 5 % se asociaron a aproximadamente el doble de riesgo de que la FA volviera, así que un ritmo tranquilo y duradero es mejor que las dietas milagro.
- El ejercicio ayuda por sí mismo. En un ensayo de un programa de ejercicio de seis meses, el doble de personas estaban libres de FA un año después, aunque su peso apenas cambió.
- Trata el conjunto. El alcohol, la tensión arterial, la apnea del sueño, el azúcar en sangre y el tabaco alimentan la FA, y las guías aconsejan trabajar en todos a la vez.
- Habla primero con tu médico o tu cardiólogo. Los anticoagulantes, los medicamentos para el ritmo y los procedimientos son decisiones que toman contigo. Nunca cambies ni dejes por tu cuenta un medicamento para el corazón.
¿Bajar de peso ayuda con la fibrilación auricular? Lo que muestran los estudios
Sí. En las personas con fibrilación auricular (FA) que tienen peso de más, bajar de peso se asocia a episodios menos frecuentes y más cortos, síntomas más leves y, en algunas personas, a una FA que deja de volver. Los mejores resultados llegan cuando la pérdida de peso forma parte de un plan más amplio que también aborda la tensión, el alcohol, el sueño y el azúcar en sangre.
La FA es un problema del ritmo del corazón en el que las dos cavidades superiores, las aurículas, tiemblan en lugar de latir con un patrón regular. El latido se vuelve entonces irregular y a menudo rápido. Muchas personas notan el corazón acelerado o como un aleteo, falta de aire, cansancio o mareo, mientras que otras no notan nada.
La FA importa porque aumenta la probabilidad de que se forme un coágulo en el corazón y viaje hasta el cerebro. La Heart Foundation australiana indica que las personas con FA tienen unas cinco veces más probabilidades de sufrir un ictus que las personas sin ella. Por eso la protección frente al ictus siempre forma parte de la atención médica.
El ensayo aleatorizado: bajar de peso frente a consejos generales
La prueba más clara hasta ahora viene de un hospital de Adelaida, en Australia. Los investigadores dividieron al azar en dos grupos a 150 adultos con sobrepeso u obesidad y una FA molesta, y los siguieron durante una mediana de 15 meses.
Un grupo siguió un programa estructurado de control del peso. El otro recibió consejos generales sobre vida sana. Los dos grupos recibieron además un tratamiento intensivo de los factores de riesgo cardiaco, como la tensión, las grasas en sangre y el azúcar en sangre, así que la principal diferencia fue la ayuda con el peso.
El grupo de control del peso perdió unos 14,3 kg, frente a unos 3,6 kg en el grupo de comparación. Sus puntuaciones de síntomas de FA bajaron varias veces más, y el número de episodios en un registro cardiaco de siete días bajó una media de 2,5.
El tiempo total en FA también fue en direcciones opuestas. Bajó unos 692 minutos en el grupo que perdió peso y subió unos 419 minutos en el grupo de comparación. Las ecografías del corazón mostraron que la aurícula izquierda y una pared clave del corazón se habían reducido ligeramente, más que en el grupo de comparación, una señal de menos sobrecarga.
Qué pasó a más largo plazo
El mismo equipo siguió después a un grupo mayor de personas con FA y un IMC de 27 o más a las que se ofreció ayuda con su peso. En este estudio LEGACY se siguió a 355 personas durante unos cinco años y se las agrupó según cuánto peso habían perdido.
Las que perdieron al menos un 10 % de su peso tuvieron unas seis veces más probabilidades de vivir sin arritmia que las que perdieron menos. Tanto la pérdida de peso en sí como la forma en que el peso subía y bajaba con los años predijeron cómo les fue.
Un análisis posterior de las mismas personas, llamado REVERSE-AF, estudió si la FA empeoraba con el tiempo. Lo habitual es que la FA avance poco a poco desde episodios cortos que se paran solos hacia otros más largos que necesitan tratamiento. Con más pérdida de peso, ese avance se frenó, y en muchas personas incluso fue hacia atrás.
| Estudio | Quién participó | Cambio de peso | Efecto en la FA |
|---|---|---|---|
| Ensayo de control del peso (Abed, aleatorizado, un solo centro) | 150 adultos con sobrepeso u obesidad y FA con síntomas | Unos 14,3 kg perdidos frente a 3,6 kg en el grupo de comparación | Síntomas más leves, unos 2,5 episodios menos en un registro de 7 días, menos tiempo total en FA |
| LEGACY (cohorte, un solo centro) | 355 personas con FA y un IMC de 27 o más, seguidas unos 5 años | Agrupadas por pérdida: menos del 3 %, del 3 al 9 % y 10 % o más | 10 % o más: unas seis veces más probabilidades de seguir sin arritmia |
| REVERSE-AF (misma cohorte, analizada según la evolución) | Las mismas 355 personas | Como arriba | Con un 10 % o más de peso perdido, solo el 3 % pasó a un tipo de FA más duradero |
| ARREST-AF (cohorte, tras ablación) | 149 personas con un IMC de 27 o más y al menos un factor de riesgo cardiaco | Más peso perdido en las 61 personas que eligieron el control de factores de riesgo | Más personas siguieron sin arritmia después de su procedimiento |
| Revisión de estudios de ablación (Akhtar, 10 estudios) | 1 851 personas tratadas con ablación | Pérdida de peso frente a ninguna pérdida de peso | Sin diferencia clara en conjunto, pero menos recaídas de FA cuando el seguimiento superó un año |
Hay un límite honesto que destaca. La mayoría de estos estudios vienen de un solo grupo de investigación de Adelaida, y solo el primero fue un ensayo aleatorizado. Las personas que eligen unirse a un programa para bajar de peso pueden ser distintas en otros aspectos de las que no lo hacen, lo que puede hacer que el beneficio parezca mayor.
Aun así, los resultados apuntan en la misma dirección, el efecto dosis es coherente y las principales guías de cardiología ya incluyen la pérdida de peso en la atención de la FA. La guía estadounidense más reciente sobre la FA da a la pérdida de peso su nivel de recomendación más alto para las personas con FA y un IMC superior a 27.
Por qué el peso de más afecta al ritmo del corazón
El peso de más aumenta el riesgo de FA por varias vías a la vez: estira y modifica las aurículas, sube la tensión arterial y hace más probables la apnea del sueño y la diabetes tipo 2. Cada una de estas cosas hace que las señales eléctricas del corazón se desvíen con más facilidad.
Las grandes revisiones muestran lo estrecha que es la relación entre el peso y la FA. Un metaanálisis de 51 estudios con más de 626 000 personas vio que cada aumento de 5 puntos de IMC iba unido a un riesgo de desarrollar FA un 29 % mayor en los estudios de cohortes a largo plazo.
Una segunda revisión dosis-respuesta reunió 25 estudios prospectivos con unos 2,4 millones de personas. El riesgo de FA subía alrededor de un 28 % por cada 5 puntos de IMC y alrededor de un 18 % por cada 10 cm más de cintura. La relación era más fuerte en los niveles de IMC más altos.
Esto último importa para las personas que viven con obesidad, porque funciona en los dos sentidos. Donde la curva de riesgo es más empinada, cada kilo perdido puede marcar la mayor diferencia. Nuestra página sobre el IMC y la cintura explica cómo medir los dos en casa.
Qué pasa dentro del corazón, en palabras sencillas
Varias cosas actúan juntas. La guía estadounidense sobre la FA describe cómo la propia obesidad cambia el tejido de las aurículas, de modo que se vuelven más propensas a la FA. Una tensión más alta y un cuerpo más pesado también hacen que esas cavidades trabajen más, y con el tiempo pueden agrandarse.
Unas aurículas cambiadas y agrandadas transmiten las señales eléctricas de forma menos uniforme, lo que da a la FA espacio para empezar y mantenerse. En el ensayo aleatorizado de arriba, la aurícula volvió a ser ligeramente más pequeña tras bajar de peso, lo que sugiere que este proceso puede revertirse en parte.
Las pausas respiratorias nocturnas de la apnea del sueño suman una sobrecarga brusca. Por eso las guías miran el peso, la tensión y el sueño juntos y no uno por uno.
¿Cuánto peso hay que perder con fibrilación auricular?
La guía estadounidense más reciente sobre la FA señala como objetivo ideal perder al menos un 10 % del peso corporal para reducir los síntomas, los episodios y la probabilidad de que empeore. Una pérdida menor también ayuda, así que un primer objetivo del 3 al 5 % es un paso sensato y alcanzable.
Para alguien que pesa 120 kg, el 10 % son unos 12 kg; para alguien que pesa 90 kg, unos 9 kg. Nuestra calculadora de porcentaje de pérdida de peso calcula tus propias cifras y muestra cuánto has avanzado.
| Peso perdido | Libres de FA en el seguimiento | La FA pasó a un tipo más duradero | La FA duradera volvió a episodios cortos o a ninguno |
|---|---|---|---|
| Menos del 3 % | 39 % | 41 % | 26 % |
| Del 3 al 9 % | 67 % | 32 % | 49 % |
| 10 % o más | 86 % | 3 % | 88 % |
Son resultados de una sola cohorte observacional, y algunas personas siguieron libres de FA con ayuda de medicamentos para el ritmo o de un procedimiento. No son una promesa para una persona concreta. Sí muestran un patrón claro: más peso perdido, y mantenido en el tiempo, fue unido a un mejor control del ritmo en cada escalón.
Un objetivo del 10 % puede parecer lejano al principio. Ayuda pensar por bloques. Apunta al primer 5 %, mantenlo unos meses y después trabaja en el siguiente 5 %.
Bajar de peso de forma constante es mejor que el efecto rebote
Con FA, mantener el peso perdido cuenta tanto como perderlo. En el estudio LEGACY, las personas cuyo peso subía y bajaba más de un 5 % con los años tuvieron aproximadamente el doble de riesgo de que su FA volviera, lo que anuló en parte el beneficio del peso perdido.
Este hallazgo encaja con un mensaje más amplio sobre el ritmo. Las dietas muy estrictas suelen acabar con el peso de vuelta, y cada ciclo es duro para el cuerpo y para la mente. Un plan con el que puedas vivir durante años es más útil para el ritmo de tu corazón que una bajada rápida seguida de un rebote.
En los programas de Adelaida, las personas recibieron apoyo durante meses y años con un seguimiento regular, no con una racha corta de dieta. Para un ritmo semanal realista, consulta nuestra página sobre bajar de peso de forma segura. Si el peso empieza a volver poco a poco, nuestra página sobre recuperar el peso perdido explica por qué pasa y cómo reaccionar pronto.
- Pésate a la misma hora una vez a la semana, y fíjate en la tendencia de un mes más que en días sueltos.
- Fija un pequeño margen de aviso, por ejemplo 2 kg por encima de tu peso más bajo reciente, y actúa pronto si lo superas.
- Mantén tu paseo diario en vacaciones y en las semanas con mucho trabajo, aunque sea más corto de lo normal.
- Planifica las celebraciones con antelación en lugar de empezar una dieta estricta después.
Un plan de alimentación para bajar de peso con fibrilación auricular
No existe una dieta especial para la FA. Lo que ayuda es una forma de comer que cree un déficit calórico moderado, que sacie con proteína, verdura y fibra, que favorezca una tensión sana y que puedas mantener durante años. Habla primero con tu médico antes de cambiar tu forma de comer, sobre todo si tomas un anticoagulante.
Una forma práctica de montar cada comida es llenar medio plato de verdura o ensalada, un cuarto de una proteína magra como pescado, pollo, huevos, legumbres o yogur desnatado, y un cuarto de cereales integrales o patata. Así reduces calorías sin quedarte con hambre. Nuestra guía sobre el control de raciones muestra cómo calcular las cantidades a ojo.
Sal, agua y tensión arterial
Como la tensión alta alimenta la FA, tiene sentido elegir comida menos salada. La sal suele esconderse en los platos preparados, los embutidos, las patatas fritas de bolsa, las salsas y el pan, así que las comidas sencillas hechas en casa suelen ayudar tanto a tu tensión como a tu peso.
La Heart Foundation australiana incluye la deshidratación entre lo que puede desencadenar un episodio de FA. El agua es la mejor bebida de diario: no tiene calorías y sustituye a las bebidas azucaradas que suman peso. Si tienes insuficiencia cardiaca o un límite de líquidos, sigue los consejos de tu médico sobre cuánto beber.
Dietas y suplementos con los que tener cuidado
La guía estadounidense sobre la FA menciona un gran estudio de Estados Unidos en el que los patrones de alimentación bajos en hidratos de carbono se asociaron a más casos nuevos de FA. La evidencia aún se está desarrollando, pero es un motivo para no eliminar grupos enteros de alimentos sin consejo.
La misma guía dice que la evidencia sobre los suplementos es poco coherente, y que las cápsulas de aceite de pescado no mostraron beneficio, o quizá incluso más FA, en los ensayos. Comer pescado como parte de las comidas normales está bien; las cápsulas no hacen falta para bajar de peso ni para tu ritmo cardiaco.
Si tomas un anticoagulante
Pregunta a tu médico o a tu farmacéutico antes de hacer grandes cambios en lo que comes. Un tipo antiguo de anticoagulante viene con normas de alimentación, porque los alimentos ricos en vitamina K, como las verduras de hoja verde, cambian la fuerza con la que actúa.
Eso no significa que tengas que evitar la verdura. Significa que lo que comes debe mantenerse bastante estable, y tu equipo médico puede revisarte la sangre más a menudo mientras cambia tu alimentación. Los anticoagulantes más nuevos tienen menos interacciones con la comida, pero la regla es la misma: pregunta antes.
Para una semana completa de comidas basada en estas ideas, consulta nuestro plan de alimentación gratis. Nuestra lista de alimentos para bajar de peso muestra qué alimentos de diario sacian con menos calorías.
Alcohol, cafeína y bebidas energéticas
El alcohol es uno de los desencadenantes más claros que puedes cambiar. En un ensayo con 140 bebedores habituales con FA, los que dejaron de beber tuvieron menos recaídas de FA y pasaron menos tiempo en FA durante seis meses que los que siguieron bebiendo como siempre.
Las personas del grupo de abstinencia pasaron de unas 17 bebidas estándar a la semana a unas 2. La FA volvió en el 53 % de ellas, frente al 73 % de las que siguieron bebiendo. La guía estadounidense sobre la FA aconseja ahora a las personas con FA que quieren mantener un ritmo normal reducir el alcohol al mínimo o dejarlo.
El alcohol también aporta muchas calorías y debilita tu fuerza de voluntad ante el picoteo, así que reducirlo ayuda también a tu peso. Nuestra página sobre alcohol y bajar de peso tiene un plan paso a paso para beber menos.
Con el café y el té la situación es distinta: las guías no piden a todas las personas con FA que dejen la cafeína, pero algunas sí la notan como desencadenante. Lee la parte sobre el ritmo del corazón de nuestra página sobre café y té para adelgazar.
Las bebidas energéticas son un caso aparte. Pueden llevar mucha cafeína y azúcar en una sola lata, y la Heart Foundation incluye la cafeína entre los posibles desencadenantes de la FA. El agua o las bebidas sin azúcar son mejor opción para tu corazón y tu peso.
Caminar y hacer ejercicio con fibrilación auricular: ¿qué es seguro?
Para la mayoría de las personas con FA controlada, el ejercicio moderado y regular es seguro y útil, y caminar es el mejor punto de partida. Habla primero con tu médico o tu cardiólogo antes de empezar, para que compruebe que tu frecuencia cardiaca está controlada durante el esfuerzo y te diga hasta dónde puedes llegar.
Lo que encontraron los estudios sobre ejercicio
El ensayo ACTIVE-AF, también de Adelaida, asignó al azar a 120 personas con FA intermitente o más duradera a seis meses de ejercicio aeróbico supervisado y en casa, o a la atención habitual. Un año después del inicio, el 40 % del grupo de ejercicio estaba libre de FA, frente al 20 % del grupo de atención habitual.
Los síntomas también fueron más leves en el grupo de ejercicio. Curiosamente, su IMC y su tensión no cambiaron mucho, lo que sugiere que la forma física ayuda al ritmo del corazón por sí misma, no solo a través de la pérdida de peso.
En CARDIO-FIT, un estudio observacional del mismo grupo, las personas con FA y obesidad que mejoraron su forma física durante un programa de ejercicio adaptado tuvieron menos FA en los años siguientes. Aquellas cuya forma física subió al menos 2 METs, una medida estándar del esfuerzo que tu cuerpo puede hacer, evolucionaron mejor que las que mejoraron menos.
Un pequeño ensayo noruego con 51 personas probó un entrenamiento por intervalos supervisado tres veces por semana durante 12 semanas. El tiempo en FA bajó en el grupo de ejercicio y subió en el grupo de comparación. Fue un estudio corto, muy supervisado y de esfuerzo alto, así que no es una guía para principiantes.
Cómo empezar de forma segura
La guía estadounidense más reciente sobre la FA recomienda ir aumentando hasta unos 210 minutos a la semana de ejercicio moderado a intenso para las personas con FA. Es un objetivo a largo plazo. Si partes de muy poco, unos minutos al día son el comienzo adecuado.
- Consigue el visto bueno. Pregunta a tu médico si necesitas antes una prueba de esfuerzo o un programa de rehabilitación cardiaca.
- Empieza caminando. De cinco a diez minutos en llano, una o dos veces al día, a un ritmo en el que todavía puedas hablar con frases completas.
- Aumenta despacio. Añade unos minutos cada semana, hasta unos 30 minutos casi todos los días, antes de pensar en ir más rápido o cuesta arriba.
- Usa la prueba del habla, no el reloj. Los dispositivos de muñeca suelen leer mal un pulso irregular, así que mide tu esfuerzo por tu respiración y por cómo te sientes.
- Añade fuerza dos veces por semana. Ejercicios ligeros de resistencia con una respiración tranquila te ayudan a conservar el músculo mientras bajas de peso.
Nuestra página sobre caminar para bajar de peso tiene un plan completo para principiantes, y nuestra calculadora de zonas de frecuencia cardiaca explica por qué el esfuerzo y la respiración son mejores guías cuando tu ritmo es irregular.
| Actividad | Esfuerzo sugerido | Consejos para personas con FA |
|---|---|---|
| Caminar | Fácil a moderado: puedes hablar pero no cantar | Empieza en llano y poco tiempo; calienta y vuelve a la calma unos minutos |
| Bicicleta, natación o ejercicio en el agua | Fácil a moderado | Suave para las articulaciones; no nades solo hasta saber cómo reacciona tu corazón |
| Ejercicios en silla y de pie | Ligero a moderado | Buenos los días con síntomas o poca energía; para si te mareas |
| Entrenamiento de fuerza | Pesos o bandas ligeros a moderados | Suelta el aire durante el esfuerzo y no aguantes la respiración |
| Intervalos o ejercicio intenso | Alto | Solo si tu médico está de acuerdo, y después de semanas caminando con regularidad |
| Cualquier actividad tomando un anticoagulante | Como arriba | Pregunta a tu médico qué actividades te convienen, porque las caídas y los golpes pueden causar más sangrado |
En nuestra página sobre el cardio de bajo impacto encontrarás opciones suaves para las articulaciones. Para movimientos sencillos con bandas o con tu propio peso, consulta el entrenamiento de fuerza para principiantes, y los días con mucho trabajo prueba unos minientrenamientos repartidos a lo largo del día.
Deja de hacer ejercicio y descansa si el corazón se te acelera o aletea de una forma que no se calma, o si te notas mareado. Llama al 112 de inmediato si tienes dolor u opresión en el pecho, un desmayo, mucha falta de aire o cualquier señal de ictus.
Apnea del sueño, tensión arterial, azúcar en sangre y tabaco
La FA rara vez tiene una sola causa, así que los mejores resultados llegan al trabajar a la vez en todos los factores de riesgo relacionados. La American Heart Association lo llama control del estilo de vida y de los factores de riesgo, y dice que todavía se usa poco en la atención diaria de la FA.
| Factor de riesgo | Qué ayuda | Leer más |
|---|---|---|
| Peso de más | Una pérdida constante hacia el 10 %, y después mantenerla | Esta página |
| Poca actividad | Caminar a diario, aumentando hasta unos 210 minutos a la semana | La sección de ejercicio de arriba |
| Alcohol | Reducirlo al mínimo o dejarlo | Alcohol y bajar de peso |
| Apnea del sueño | Pedir que te estudien, usar el tratamiento, bajar de peso | Apnea del sueño y bajar de peso |
| Tensión alta | El tratamiento acordado con tu médico, menos sal, bajar de peso | Tu médico |
| Diabetes tipo 2 o prediabetes | Buen control del azúcar en sangre, comidas regulares, caminar después de comer | Resistencia a la insulina |
| Tabaco | Dejarlo, con el apoyo de tu médico o de un servicio para dejar de fumar | Tu médico o el servicio local para dejar de fumar |
La apnea del sueño es muy frecuente en las personas con FA. Si roncas fuerte, dejas de respirar por la noche o tienes sueño durante el día, pregunta a tu médico si deberían hacerte una prueba; nuestra página sobre la apnea del sueño y el corazón explica la relación.
La guía estadounidense sobre la FA también recomienda un buen control de la tensión para todas las personas con FA y tensión alta, y aconseja firmemente a quienes fuman que lo dejen. Bajar de peso suele bajar también la tensión, así que los dos objetivos se apoyan entre sí.
El azúcar y las grasas en sangre forman parte de la misma revisión. Nuestras páginas sobre la resistencia a la insulina y sobre el colesterol y la pérdida de peso explican qué preguntar y cómo ayudan la comida y caminar.
Cuándo ir al médico o llamar a emergencias
Ve pronto al médico si notas por primera vez el corazón acelerado, como un aleteo o irregular, si tus episodios se vuelven más frecuentes o más largos, o si sientes más falta de aire o más cansancio de lo normal. La FA necesita un diagnóstico adecuado con un registro del corazón (ECG), porque otros problemas del ritmo pueden sentirse igual.
Llama a emergencias de inmediato
Algunos síntomas no pueden esperar a una cita. Llama al 112 enseguida si tienes cualquiera de estos:
- dolor, presión u opresión en el pecho que no se va
- un desmayo, o sensación de estar a punto de desmayarte
- mucha falta de aire, sobre todo en reposo
- señales de un ictus, que se recuerdan con la palabra inglesa FAST
FAST significa Face (cara: un lado caído), Arms (brazos: un brazo débil o difícil de levantar), Speech (habla: arrastrada o confusa) y Time (tiempo: hay que pedir ayuda ya). La British Heart Foundation insiste en que debes pedir ayuda aunque las señales desaparezcan al poco tiempo.
Tus medicamentos y procedimientos
Los anticoagulantes para reducir el riesgo de ictus, los medicamentos que controlan la frecuencia o el ritmo del corazón, la cardioversión y la ablación son tratamientos que tu médico o tu cardiólogo deciden contigo. Que los necesites depende de tu riesgo de ictus, tus síntomas y tus otros problemas de salud.
Sigue tomando cada medicamento para el corazón exactamente como te lo han recetado mientras bajas de peso. Aunque tus episodios se vuelvan raros, nunca cambies ni dejes un medicamento por tu cuenta; tu médico lo revisará contigo cuando llegue el momento. Nuestra lista para preparar la consulta médica te ayuda a preparar tus preguntas.
Si un medicamento es adecuado para ti es algo que debes hablar con tu médico. Obesity Foundation no recomienda ni promueve los medicamentos para bajar de peso; nos centramos en la buena alimentación, el ejercicio adecuado y caminar. Tampoco recomendamos ni desaconsejamos ningún tratamiento de la FA, porque es una decisión de tu médico y tuya.
Si pierdes peso sin intentarlo
Perder peso sin buscarlo no es algo normal de la FA. Un tiroides hiperactivo puede causar a la vez FA y pérdida de peso, y los médicos revisan la función del tiroides con un análisis de sangre cuando se detecta la FA. Ve a tu médico si la báscula baja sin un motivo claro.
Ayuda gratis para bajar de peso con buena comida y caminando
Ayudamos a las personas a bajar de peso y a estar más sanas con buena comida, ejercicio adecuado y caminar, a un ritmo constante que se adapta a un problema del ritmo del corazón. Todo es gratis y complementa la atención que recibes de tu médico o tu cardiólogo.
- Un plan de alimentación gratis: comidas que sacian y bajas en sal, con verdura, proteína magra y cereales integrales, que te ayudan a comer menos sin pasar hambre. Pide tu plan de alimentación gratis.
- Vídeos de ejercicio gratis: 150 vídeos en tres niveles, desde el suave Start en silla hasta Build y Strong, para usar cuando tu médico esté de acuerdo. Consigue los vídeos de ejercicio gratis.
- Una videollamada gratis (en inglés): habla de tus primeros pasos y de las preguntas para tu cardiólogo con alguien de nuestro equipo. Reserva una videollamada gratis.
- El Club de Obesity Foundation, gratis: tu propia cuenta para registrar tus paseos y tu peso y ver cómo avanzas hacia el 10 %. Únete al Club.
No somos médicos. Las preguntas sobre el ritmo de tu corazón, tu riesgo de ictus o tus medicamentos corresponden a tu propio equipo médico, y siempre te remitiremos a él.
La FA puede ponerte nervioso a la hora de moverte o cambiar tu rutina. Un plan tranquilo con buena comida, el agua como bebida principal, menos alcohol y un paseo diario te da una oportunidad real de bajar de peso y tener menos episodios a la vez.
Preguntas frecuentes
¿Bajar de peso puede hacer que desaparezca la fibrilación auricular?
En algunas personas, sí. En un estudio a largo plazo de un centro australiano, el 86 % de las personas con FA y sobrepeso que perdieron al menos un 10 % de su peso estaban libres de FA en el seguimiento, algunas con ayuda de tratamientos para el ritmo, frente al 39 % de las que perdieron menos del 3 %. En otras, la FA se vuelve más leve en lugar de desaparecer, así que mantén tus revisiones habituales.
¿Cuánto peso debo perder para ayudar a mi FA?
La guía estadounidense sobre la FA señala como objetivo ideal al menos un 10 % de tu peso corporal, por ejemplo unos 10 kg si pesas 100 kg. Pérdidas menores, del 3 al 9 %, también ayudaron en los estudios, así que merece la pena empezar con un primer objetivo de alrededor del 5 % y avanzar desde ahí.
¿Es seguro caminar si tengo fibrilación auricular?
Para la mayoría de las personas con FA controlada, caminar con regularidad es seguro y ayuda tanto al peso como al ritmo. Pregunta primero a tu médico o tu cardiólogo, empieza con paseos cortos a un ritmo en el que todavía puedas hablar y ve aumentando despacio. Para y pide ayuda si tienes dolor en el pecho, te desmayas o sientes mucha falta de aire.
¿Puedo hacer ejercicio si tomo un anticoagulante?
Normalmente sí, y caminar, la bicicleta, la natación y el trabajo de fuerza suave son opciones habituales. Como un anticoagulante hace más probable el sangrado tras una caída o un golpe, pregunta a tu médico qué actividades te convienen. Nunca dejes ni te saltes el anticoagulante para hacer ejercicio.
¿El alcohol desencadena episodios de fibrilación auricular?
En muchas personas, sí. En un ensayo con bebedores habituales con FA, los que dejaron de beber tuvieron menos recaídas y menos tiempo en FA durante seis meses que los que siguieron bebiendo. Las guías de cardiología aconsejan ahora reducir el alcohol al mínimo o dejarlo si tienes FA.
¿Por qué importa el efecto rebote en la FA?
En un estudio que siguió a personas con FA durante unos cinco años, un peso que subía y bajaba más de un 5 % se asoció a aproximadamente el doble de riesgo de que la FA volviera. Un ritmo constante que puedas mantener protege mejor el ritmo de tu corazón que repetir dietas estrictas.
Fuentes
- Abed HS, Wittert GA, Leong DP et al. – Efecto de la reducción de peso y del control de los factores de riesgo cardiometabólico sobre la carga y la gravedad de los síntomas en pacientes con fibrilación auricular: ensayo clínico aleatorizado. JAMA (2013) (en inglés)
- Pathak RK, Middeldorp ME, Meredith M et al. – Efecto a largo plazo del control del peso orientado a objetivos en una cohorte con fibrilación auricular: estudio de seguimiento a largo plazo (LEGACY). Journal of the American College of Cardiology (2015) (en inglés)
- Middeldorp ME, Pathak RK, Meredith M et al. – Prevención y efecto regresivo de la pérdida de peso y la modificación de factores de riesgo en la fibrilación auricular: el estudio REVERSE-AF. Europace (2018) (en inglés)
- Pathak RK, Middeldorp ME, Lau DH et al. – Estudio de reducción intensiva de factores de riesgo en la fibrilación auricular y sus implicaciones en el resultado de la ablación: el estudio de cohortes ARREST-AF. Journal of the American College of Cardiology (2014) (en inglés)
- Akhtar KH, Jafry AH, Beard C et al. – Efecto de la pérdida de peso sobre la recurrencia de la fibrilación auricular tras la ablación con catéter: revisión sistemática y metaanálisis. Journal of Cardiovascular Electrophysiology (2023) (en inglés)
- Wong CX, Sullivan T, Sun MT et al. – Obesidad y riesgo de fibrilación auricular incidente, posoperatoria y tras ablación: metaanálisis de 626 603 personas en 51 estudios. JACC: Clinical Electrophysiology (2015) (en inglés)
- Aune D, Sen A, Schlesinger S et al. – Índice de masa corporal, grasa abdominal, masa grasa y riesgo de fibrilación auricular: revisión sistemática y metaanálisis dosis-respuesta de estudios prospectivos. European Journal of Epidemiology (2017) (en inglés)
- Voskoboinik A, Kalman JM, De Silva A et al. – Abstinencia de alcohol en bebedores con fibrilación auricular. New England Journal of Medicine (2020) (en inglés)
- Elliott AD, Verdicchio CV, Mahajan R et al. – Un programa de ejercicio y actividad física en pacientes con fibrilación auricular: el ensayo controlado aleatorizado ACTIVE-AF. JACC: Clinical Electrophysiology (2023) (en inglés)
- Pathak RK, Elliott A, Middeldorp ME et al. – Impacto de la capacidad cardiorrespiratoria en la recurrencia de la arritmia en personas con obesidad y fibrilación auricular: el estudio CARDIO-FIT. Journal of the American College of Cardiology (2015) (en inglés)
- Malmo V, Nes BM, Amundsen BH et al. – El entrenamiento aeróbico por intervalos reduce la carga de fibrilación auricular a corto plazo: ensayo aleatorizado. Circulation (2016) (en inglés)
- Chung MK, Eckhardt LL, Chen LY et al. – Modificación del estilo de vida y de los factores de riesgo para reducir la fibrilación auricular: declaración científica de la American Heart Association. Circulation (2020) (en inglés)
- Joglar JA, Chung MK, Armbruster AL et al. – 2023 ACC/AHA/ACCP/HRS guideline for the diagnosis and management of atrial fibrillation. Circulation (2024) (en inglés)
- Heart Foundation (Australia) – ¿Qué es la fibrilación auricular? (en inglés)
- British Heart Foundation – Ictus: síntomas, causas y tratamiento (en inglés)
